Los 8 tipos de personalidad de Carl Jung

Existe una irresistible atracción por la auto decisión lograda a través de la identificación con algo o alguien en quien encontramos “similitudes” con nosotros. En este sentido, Jung nos brinda la posibilidad de mirarnos a través de su clasificación. En sus teorías afirma que hay cuatro funciones psicológicas y dos actitudes principales. De sus posibles combinaciones nos presenta ocho tipos psicológicos. Vamos a mirarlo en detalle.

Es importante comenzar aclarando que todos los seres poseen todas las funciones en diferentes grados dependiendo de sus disposiciones naturales heredadas y del ambiente. Las cuatro funciones psicológicas son: el pensamiento, el sentimiento, la sensación y la intuición. La sensación e intuición son llamadas irracionales mientras el pensamiento y el sentimiento son llamadas racionales. Estas son modificadas por dos actitudes principales: La introversión y la extroversión que, según Jung, no tienen relación con lo social si no con las actitudes frente a lo interno (imaginación y pensamiento) y lo externo (lo que ocurre a nuestro alrededor)

La función de Pensar se refiere a la lógica, el orden y la limitación. La persona en la que predomina esta función encara todas las situaciones de manera fría, distante y racional. Sus sentimientos están poco desarrollados, puesto que el sentimiento interfiere con el pensamiento lógico por lo que podrían tener poca consideración hacia las emociones ajenas y pueden parecer fríos. Pueden mantener la armonía en situaciones caóticas.

En la persona en la que el Sentimiento predomina, el pensamiento queda relegado a un papel inferior, manifiesta la actitud de percibir rápidamente lo que se ofrece a sus sentidos y a la totalidad de sus inervaciones. Evalúa las experiencias según el valor emocional para los demás. Aplica a las percepciones reales del momento presente.

Por otra parte la función de la Intuición aplica a las percepciones realidades del momento futuro. Es extremadamente sensible a todas las posibilidades de una situación mas no en el dominio de la percepción real. En la función de la Sensación se evidencia en la espontaneidad, la efusividad, la dificultad de centrarse, concentrarse y aceptar emociones y sentimientos negativos. Experimentan el mundo a través de los sentidos sin interpretar, analizar ni evaluar.

Según Jung, los aspectos conscientes masculinos son por lo general el pensamiento y la sensación, mientras que el sentimiento y la intuición, se encuentran reprimidos. En las mujeres, predominan el sentimiento y la intuición  y el pensamiento y la sensación están reprimidos. La parte reprimida femenina del hombre se denomina “anima” y la contraria simétrica de la mujer su “animus”. El individuo armónico ha establecido un equilibrio entre las características conscientes y las reprimidas. El concepto relacionado de PERSONA (self) se refiere al papel que desempeña el individuo en la sociedad. En el curso de su vida, este aprende a conducirse de acuerdo con lo que de el se espera. Cada profesión tiene, por ejemplo, una mascara característica que el miembro de ella tiende a usar. La PERSONA (self) no es una parte del verdadero carácter, pero esta firmemente adherida a el y actúa como un suerte de protección del hombre interno” G.S.B.

Las cuatro funciones básicas quedan además clasificadas en dos tipos generales de actitud: el tipo extravertido y el tipo introvertido. Estos tipos de actitud son formas de mirar el mundo, modos de experiencia. En el primero se produce un movimiento hacia afuera, de interés hacia el objeto, en el segundo dirige el interés sobre si mismo. Todo individuo posee las dos tendencias, pero también en este aspecto por lo general predomina una de ellas. La relación ideal es la alternancia rítmica, pero raramente se produce en la realidad. A continuación resumimos los rasgos de personalidad de los dos tipos:

El Extrovertido

Parafraseando a Gerald Blum, El extravertido vive de acuerdo con la necesidad externa. Su interés y atención se concentran en el ambiente inmediato. Se concentra sobre las personas y las cosas y se conduce de acuerdo con las exigencias de la comunidad. Sus capacidades son limitadas, porque “se dedica solo a lo que de momento necesita y espera de su ambiente,  y se abstiene de cualquier innovación que no sea totalmente evidente o no se ajuste a la expectativa de quienes lo rodean”. Existe una relación compensatoria entre consciente e inconsciente. La persona conscientemente extravertida es inconscientemente introvertida. Las fuerzas represoras del inconsciente colectivo pueden privar de su cualidad compensatoria a las tendencias inconscientes (del individuo), y sobreviene el conflicto abierto con la conciencia. Como consecuencia, la persona ya no sabe realmente lo que desea y carece de intereses, o bien desea al mismo tiempo demasiadas cosas y no puede satisfacerse. Jung señala que la actitud inconsciente del extravertido linda a menudo con lo brutal y cruel.

El Introvertido

El introvertido, por el contrario, se defiende del mundo exterior y subjetifica artificialmente la conciencia. Tiende a igualar el yo con la personalidad total. Pero, inconscientemente, los objetos externos se fortalecen mediante el mecanismo de compensación, y el individuo se convierte en esclavo de ellos. Se enreda en dificultades prácticas. Queda destruida la ilusión de superioridad creada por el yo, de manera que el deseo del introvertido de controlar y dominar termina en la tímida aspiración de ser amado. Con el tiempo, aprende a temer a las otras personas y a las cosas, y se retrae del contacto con los objetos externos a los que atribuye poderes mágicos.

A partir de las funciones psicológicas básicas y de los tipos de carácter fundamentales, Jung señala que se derivan ocho tipos de personalidad. Estas son:

  • Introvertido pensamiento: Se formulan preguntas y tratan de comprender su propio ser. Apartándose para ello, al reino de sus ideas. Gran actividad intelectual lo que lo hace difícil de relacionarse. Autoanalitico y autocritico.
  • Extravertido pensamiento: Objetivos y cerebrales. Se rigen a sí mismos y a los demás según reglas y principios fijos. Más que los hechos materiales, les interesa la realidad, lo que se puede comprobar. Poco sensibles llegando a ser intolerantes, lejanos y poco accesibles.

Las funciones del pensamiento podemos relacionarlas con el Sabio Rey.

  • Introvertido sentimiento: Inaccesibles al resto de la gente, dan sin embargo una impresión de autonomía y de armonía, suelen apasionarse por la música y la poesía. Solitarios y con dificultad para relacionarse. Silenciosos, melancolicos y muy empaticos
  • Extravertido sentimiento: Convencionales, bien adaptados a su época y su medio, les interesa el éxito personal y social. Son volubles y se acomodan a las modas. Excelentes comunicadores. Se mimetizan con el medio olvidándose de quienes son.

Las funciones del sentimiento podemos relacionarlas con el Amante.

  • Introvertido sensación: Se nutren de sus impresiones sensoriales y viven inmersos en sus sensaciones internas. A menudo son modestos y callados. Les interesan mucho las formas, el color, las artes en general.
  • Extravertido sensación: Les interesan los fenómenos externos, son prácticos, empecinados y aceptan el mundo tal como es. Competitivos y vengativos.

Las funciones de las sensaciones podemos relacionarlas con el Guerrero.

  • Introvertido intuición: Son soñadores, se entregan a sus visiones internas. Se empeñan en transmitir una experiencia esotérica singular. Imaginativos, viven en las nubes y son idealistas
  • Extravertido intuición: Su intuición los hace tener ‘olfato’ para cualquier novedad. Suelen solucionar disputas y ser líderes carismáticos. Activas, aventureras y egoístas.

Las funciones de la intuición podemos relacionarlas con el Mago.

¿Con cual te identificas?

Barbara Cuesta

www.barbaracuesta.com

Fuentes:
  • Teorias Psicoanaliticas de la Personalidad. Gerald S. Blum
  • Fuentes de internet

 

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